Noticias 4 mayo comunicaciones sienten desaceleracion, calculo de crisis basados en vacas flacas anteriores
Movistar, Telmex y ETB ya sienten la desaceleración a juzgar por balances del primer trimestre
Tres de los principales operadores de telecomunicaciones de Colombia comenzaron a sentir el impacto del enfriamiento de la economía en sus balances.
El débil comportamiento de la economía en los últimos meses, la agresiva competencia que se vive en el sector y las variaciones del dólar, entre otros aspectos, les están 'pasando factura' a algunos de los principales operadores de telecomunicaciones del país.
En el caso de la empresa española Movistar, cerró el primer trimestre del presente año con una caída en sus ingresos operacionales del 16 por ciento, al pasar de 531.651 millones de pesos en marzo del 2008 a 446.628 millones este año.
La multinacional explicó que este descenso fue producto de una menor venta de teléfonos móviles a sus clientes.
Respecto al resultado del trimestre, Movistar pasó de utilidades netas por 68.167 millones de pesos en marzo del 2008 a pérdidas por 170.286 millones de pesos este año. En este punto, la compañía dijo que los resultados fueron consecuencia de un aumento en sus costos financieros.
En lo que tiene que ver con Telmex Colombia, concluyó el período enero-marzo del 2009 con ingresos por 275.527 millones de pesos, que representan un repunte del 36,5 por ciento respecto al 2008.
Sin embargo, este ritmo de crecimiento contrasta con el avance del 58,6 por ciento observado en el cuarto trimestre del año pasado y, aún más, con el incremento del 237,5 por ciento registrado en el mismo período del 2008.
En materia de Ebitda (utilidades antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), el operador mexicano cerró el primer cuarto de este año con 42.914 millones de pesos, el 21,1 por ciento por encima del dato obtenido en el 2008. En el cuarto trimestre del año anterior este rubro creció el 201,6 por ciento.
La empresa indicó que durante este periodo experimentó un repunte del 44,7 por ciento en sus gastos y costos hasta llegar a los 281.221 millones de pesos, por cuenta, especialmente, de los costos de contenido y de adquisición de clientes, así como los gastos en que incurrió para atender a las pymes.
A pesar del positivo comportamiento de sus ventas, Telmex Colombia reportó pérdidas operacionales en el primer trimestre por 5.693 millones de pesos, frente a las utilidades por 7.608 millones observadas un año atrás.
El caso de ETB
La Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) informó a la Superfinanciera que sus ingresos en el primer trimestre fueron de 344.306 millones de pesos, lo que representa un leve descenso del 0,2 por ciento respecto al año pasado.
Por líneas de negocio, el comportamiento de la telefonía local y la larga distancia, con caídas del 10 y 11,2 por ciento, respectivamente, contrasta con el avance del área de Internet que creció el 40,9 por ciento.
Precisamente, con 95.792 millones de pesos facturados el negocio de Internet y datos ya representa más del 50 por ciento de los ingresos por telefonía local de la empresa, que fueron de 180.173 millones en el último trimestre.
'Hay salida de esta situación, así se demore', dice Nouriel Roubini, gurú que pronosticó crisis actual
Foto: Archivo particular
En entrevista exclusiva con Ricardo Ávila, director de PORTAFOLIO, el experto considera que las posibilidades de una mejoría más consistente llegarán en el 2011. Roubini vendrá a Bogotá el 19 de mayo.
Invitado por Samper Head Hunting y PORTAFOLIO, el experto estará en Bogotá el próximo 19 de mayo; él considera que las posibilidades de una mejoría más consistente llegarán en el 2011.
Roubini considera que la situación seguirá siendo difícil todavía. Considerado como uno de los expertos que pronosticó la crisis actual, el prestigio de Nouriel Roubini no ha hecho más que aumentar.
Aparte de haber sido asesor del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, actualmente es consultor del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, además de profesor de economía y negocios internacionales de la Universidad de Nueva York.
Dotado de una gran facilidad de expresión, el conocido académico estará presente en Bogotá el próximo 19 de mayo, con el fin de asistir a una conferencia organizada por la firma Samper Head Hunting y que patrocina PORTAFOLIO.
En el evento, Roubini hará un análisis general de las causas de la debacle financiera y sus posibles soluciones, aparte de dar su visión sobre el futuro mundial y el papel de América Latina y Colombia.
¿Cómo están evolucionando las cosas?
La principal dimensión de la crisis, que incluye la crisis financiera y la recesión global, muestra que algunas cosas han comenzado a mejorar. Por ejemplo, las condiciones del mercado financiero son muy superiores a las de hace seis meses cuando, después del colapso de Lehman Brothers, casi se derrumban centenares de bancos. En el caso del sector real, y después de dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo en Estados Unidos, Japón y Europa, la tasa de contracción es ahora más lenta.
¿Puede ese menor ritmo de deterioro llevar al mundo a crecer de nuevo?
Es cierto que hay más motivos de esperanza que antes y no faltan quienes digan que en el tercer trimestre del 2009 veremos cifras positivas. Pero mi opinión es que seguiremos en terreno negativo en Estados Unidos y que solo hasta finales del año habrá un pequeño cambio de tendencia. Debido a ello, el próximo año la recuperación va a ser muy lenta y vamos a sentir que todavía estamos en recesión, así técnicamente estemos fuera de ella. Una de las razones es que la tasa de desempleo norteamericano no solo puede pasar del 10 por ciento, sino incluso llegar al 11.
¿Y el resto del mundo?
En muchos casos la está pasando peor. La contracción en Alemania fue de 8 por ciento en el último trimestre del 2008, mientras que la de Japón fue de 13, la de Singapur de 16 y la de Corea del Sur de 20 por ciento en ese periodo. En vez del desacoplamiento que algunos pregonaban, ahora vemos un reacoplamiento por cuenta de los mercados financieros, de exportaciones, de productos básicos y de pérdida de confianza.
Como consecuencia, los mercados emergentes han experimentado un aterrizaje forzoso, incluyendo a muchos en América Latina. Uno de los factores es que los capitales no van a volver tan rápido por motivos de riesgo.
¿Qué piensa de China?
Está tomando políticas agresivas para tratar de estimular su economía. Mi pronóstico es que su crecimiento será cercano al 6 por ciento, bien por debajo del promedio del 10 por ciento registrado en las pasadas décadas. Sin embargo, esa cifra es mejor que la de la mayoría, aunque me preocupa que se están concentrando más en aumentar la capacidad productiva que tienen que el propio consumo interno.
¿Cómo calificaría la respuesta dada por los países ricos a la crisis?
Creo que ha sido correcta en el sentido de ir en la dirección indicada, pero que todavía falta. Está bien lo hecho en materia monetaria de dar liquidez y bajar las tasas de interés, así como el apoyo fiscal, para aumentar el gasto, o salvar a las instituciones financieras. Pero hay que ayudar a los deudores que tienen problemas para hacer sus pagos. Además, Estados Unidos ha sido más agresivo que Europa, por lo cual es probable que se necesiten decisiones más radicales.
¿Qué le gustaría ver en los próximos meses?
Depende de países específicos. Más y más naciones deberían ir hacia tasas de interés cercanas a cero. Las que tienen espacio, deberían aumentar sus programas de gasto. Por su parte, los gobiernos deberían limpiar más a fondo a los bancos, incluyendo tomar control de ellos, si fuera necesario. También el Fondo Monetario tiene que ampliar sus programas para apoyar a quienes tienen problemas.
¿Espera que los precios de los productos básicos suban?
Sí, cuando se termine la crisis, porque la demanda va a crecer más rápido que la oferta, debido a los procesos de urbanización e industrialización en China e India. Ese va a ser el caso con los insumos energéticos. Sin embargo, en el corto plazo creo que las cotizaciones van a seguir deprimidas porque la recuperación, insisto, va a ser muy lenta.
¿Qué lecciones obtiene de la crisis?
Una es que los mercados libres, sin reglas ni regulaciones, llevan a excesos que se notan en las burbujas de crédito o a un comportamiento excesivamente riesgoso. Eso quiere decir que se necesitan mecanismos de supervisión que deber ir más allá de los tradicionales, concentrados en sectores específicos. Igualmente es claro que los gobiernos deben intervenir en la economía, aunque de manera prudente.
¿Cómo ve a Colombia?
Ha tenido un año difícil. El tsunami global la ha golpeado a través de menores exportaciones e incluso ha sufrido por la caída en las remesas. Pero los aspectos fundamentales de la economía son buenos y muestran que está en la ruta indicada. Comparada con otras naciones latinoamericanas, lo que uno encuentra es que Colombia está -e incluso- supera el promedio.
¿Está de acuerdo con quienes creen que el principal dolor de cabeza de la situación actual será el crecimiento del desempleo?
Es evidente que cada vez que hay una recesión, la desocupación sube. La pregunta es si será posible contener ese deterioro con las medidas adoptadas, algo que todavía está por verse. La preocupación es que la incapacidad de evitar el deterioro en ese terreno conduzca a un coletazo contra el sistema de economía de mercado o contra el comercio internacional, alentando prácticas proteccionistas.
¿Cómo ve los próximos dos años?
En el caso del 2010, veo a Estados Unidos con un crecimiento positivo pero muy bajo, y a Europa con uno negativo. Por su parte China estará mejor, mientras que las economías emergentes volverán a crecer, pero por debajo de su potencial. De manera que veo un año con muchos sobresaltos todavía. Las posibilidades de una mejora más consistente llegarán en 2011, pero la situación seguirá difícil porque pueden aparecer nuevos desafíos derivados del aumento en la deuda pública en muchas naciones o del alza en los precios de las materias primas.
BID calcula impacto social de la crisis basados en periodos 'de vacas flacas' anteriores
Se prevé un menor gasto en salud tanto del Estado como de los hogares y pone como ejemplo lo que ocurrió en Colombia entre 1997 y 1998, años en los que se redujo la compra de vacunas.
La reducción en la compra de los medicamentos resultó en una baja tasa de vacunación en ese periodo y puso en riesgo la inmunidad de los niños más pobres.
Otro impacto esperado, que también se vio en el país entre el 2000 y el 2002, así como en Argentina en el 2002, es que las familias de mayores ingresos responden a la crisis retirando a sus hijos de los colegios privados para ponerlos en colegios públicos, lo cual le pone más presión a la educación estatal en términos de la cantidad de alumnos.
Los investigadores del BID consideran además que durante la crisis se afectan más los pobres crónicos que los pobres temporales.
Si bien sus ingresos se reducen en una proporción menor que otros grupos de la población, las consecuencias pueden ser irreversibles dado que son más vulnerables.
En su caso los niños salen por completo del sistema escolar y caen sus niveles de salud y nutrición.