Noticias 21 Mayo
Empresarios rechazan cuatro por mil
Bogotá. Los líderes empresariales que participaron en el Foro de The Economist le expresaron al ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, que es necesario desmontar el gravamen financiero del cuatro por mil.
El funcionario respondió que “dicha es una traba a la bancarización, pues Colombia ha hecho avances importantes al desmontar el tributo a grupos específicos de la población”.
El titular de la cartera de Hacienda sostuvo que esta es una fuente de ingresos importante en este año representa 3,5 billones de pesos.
Entre tanto, Zuluaga señaló que los empresarios que visitaron el país expresaron su interés en que siga adelante la discusión para que se implemente la figura de los multifondos, mediante la cual se crearían tres perfiles de riesgo diferentes en los que se clasificarían las pensiones de los trabajadores colombianos.
Al respecto el Ministro de Hacienda dijo que, el martes y miércoles de la próxima semana, se adelantarán dos reuniones para establecer el texto de la ponencia de reforma financiera.
En lo que tiene que ver con las tasa de intervención del Banrepública, el Minhacienda concluyó que hay consenso entre Gobierno y Emisor para darle continuidad a la política monetaria expansionista. “El porcentaje a ser reducido dependerá de las condiciones de la economía y del momento en el que se reúna la Junta del banco”, puntualizó.
Comisionistas de bolsa: al otro lado del ciclo económico
Bogotá.
Los resultados de la industria bursátil en el país han sido alentadores. En el primer trimestre se revirtió una tendencia de casi tres años de desvalorización financiera tanto en los activos locales como en los balances de las firmas comisionistas.
Si bien, hay algunas razones de corto plazo que pondrían en tela de juicio la sostenibilidad de estos resultados, pensamos que este cambio es solo el principio de un nuevo ciclo de expansión bursátil que bien podría prolongarse durante la próxima década.
Los indicadores del sector en lo corrido de 2009 han sido brillantes. De acuerdo con datos de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), el sector de comisionistas de bolsa generó en los tres primeros meses del año utilidades netas del orden de 37.265 millones de pesos (rentabilidades anualizadas sobre el patrimonio cercanas a 20 por ciento), mostrando una recuperación importante frente a las pérdidas incurridas en el mismo período del año anterior del orden de 18.685 millones de pesos.
Estos resultados se fundamentan en el efecto que la desaceleración económica local ha tenido sobre la renta fija (80 por ciento de los ingresos de las comisionistas están ligados a la deuda del Gobierno Nacional) y la recuperación temporal de las acciones colombianas producto del renovado optimismo en las bolsas americanas.
Otros elementos importantes serían el menor costo financiero de los recursos por la reducción de tasas del Banco de la República y la decisión de los agentes económicos de preferir el ahorro al consumo en una coyuntura de fuerte desaceleración.
Si bien todas estas razones parecen ser coyunturales y basadas en una percepción pesimista de la economía, detrás de la dinámica reciente se esconde un hecho clave: el ciclo financiero en Colombia ha ido un paso adelante de los ciclos económicos tanto locales como internacionales.
La crisis financiera en Colombia no comenzó con el derrumbe mundial de las bolsas a finales de 2007, nuestras burbujas tanto en Títulos de Deuda Pública del Gobierno (TES) como en acciones explotaron dos años antes por ninguna razón diferente a que llevábamos un rally de más de cinco años continuos.
El mercado colombiano ha estado en proceso de corrección más tiempo que cualquier bolsa emergente en el mundo y esto se ha traducido en dos elementos incontrovertibles: una mayor profesionalización de la actividad de bolsa producto de tres años de adversidad y un mercado que se mantiene a precios de 2005.
En relación a las ganancias recientes y potenciales del mercado financiero. Si bien el mercado de TES y de renta fija en general tiene sus límites naturales en la inflación objetivo de largo plazo del Banco de la República (entre dos por ciento y cuatro por ciento), el proceso de alcanzar estas metas ofrecerá rentabilidades interesantes provenientes de la valorización de activos por lo menos por lo que resta del año.
Muy probablemente la próxima fuente de ingresos provendrá del mercado de acciones. Hoy el mercado internacional esta mostrando sus primeras señales de recuperación y esto será mas que suficiente para que nuestro entorno bursátil prospere. Colombia esta mundialmente barata.
Si bien la crisis reciente golpeó fuertemente a las bolsas emergentes, nuestros índices se encuentran a precios de 2005 mientras que el resto de Latinoamérica está en niveles de 2007. El crecimiento económico colombiano en 2006 y en 2007 fue superior a siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En lo que la profesionalización se refiere, la crisis financiera interna llevó a los operadores de bolsa al desarrollo de productos y servicios alternativos dentro de un entorno que requirió bastante paciencia por parte de los inversionistas y mayor eficiencia por el lado de las comisionistas. Adicionalmente sirvió para ajustar los costos y las estrategias en una industria que claramente estaba más concentrada en el negocio de especulación que en el de intermediación.
Con la crisis de 2006-2007 la selección natural hizo su trabajo en la industria bursátil: traders ineficientes salieron del mercado, la estrategia de las firmas se centró en ajuste de gastos y desarrollo de nuevos productos que no generarán riesgos de mercado. Finalmente las firmas que desafortunadamente ofrecían rentabilidades falsas o cuyas estructuras de gastos laborales eran pesadas fueron insostenibles y los líderes del mercado simplemente se volvieron mejores.
Aunque es posible que lo más difícil del ciclo económico colombiano esté aún por verse, lo más complicado del ciclo bursátil lo vivimos hace mucho. Dentro de este contexto, poco a poco se fortalecerá la confianza de los inversionistas, quienes eventualmente reconocerán que un nuevo ciclo financiero alcista (esos que duran muchos años) se esta gestando. Como siempre, las comisionistas de bolsa serán la punta de lanza para la exploración de estas nuevas condiciones. Esperemos que el aprendizaje de los últimos años las lleve a multiplicar los beneficios de este nuevo ciclo.